Especial Halloween
- Raquel Rubio

- 31 oct 2022
- 6 Min. de lectura
Actualizado: 28 oct 2023
Hablemos de Pesadilla Antes de Navidad

Somos muchos los que adoramos esta época del año. El mes de las brujas, los espíritus, lo oscuro, gatos negros, el terror... Desde el primer día de octubre ya estamos deseando que llegue la noche de Halloween para vestirnos con nuestro mejor pijama y disfrutar de esa película de miedo que tanto nos gusta, o vestirnos con nuestro mejor disfraz más terrorífico y pasar una noche de miedo con los amigos.
Yo no os voy a mentir, no esperé a Halloween para ver LA película, ya a vi hace días. Y es que cada año disfruto, en el mes de octubre, una vez más de una de mis películas favoritas por excelencia: Pesadilla Antes de Navidad.
¿Puede una película navideña gustar a los amantes de Halloween? ¿Puede lograr ser escalofriante y enternecedora a la vez? Tim Burton se lo propuso y Jack Skellington lo consiguió. Esta Pesadilla Antes de Navidad comenzó en 1993 pero sus canciones y su peculiar historia nunca se han ido. Lo cierto es que el Rey Calabaza consiguió reunir a dos bandos históricamente enfrentados y conquistarlos a ambos. Y, si mientras lees esto, estás tarareando en tu cabeza "¡This is Halloween! ¡This is Halloween!" significa que caíste en las redes de esta gran obra y su magistral banda sonora.
EL ORIGEN, Tim Burton
Tras terminar con Vincent (1982) el director Tim Burton redactó un poema de tres páginas, al que tituló: Nightmare Before Christmas (Pesadilla Antes de Navidad). Era un escrito en el que recogía influencias de los especiales de televisión Rudolph the Red-Nosed Reindeer (1964) y el mítico How the Grinch Stole Christmas!, creado por Chuck Jones en 1966. La intención inicial de Tim Burton era adaptarlo a un programa especial de televisión que, sin diálogos, estuviera narrado de nuevo por la voz de Vincent Price, llegando incluso a considerar Burton la opción de convertir sus versos en un libro para niños.
A tal efecto, el cineasta, fue trabajando en el proyecto creando storyboards y modelos que Disney, viendo el éxito que Vincent había tenido, comenzó a considerar para su desarrollo en un corto de unos treinta minutos o un especial de televisión para Navidad. Pero las intenciones iniciales quedaron en agua de borrajas, y la compañía terminó por detener la producción aludiendo que el tono de la narración era demasiado extraño para sus estándares.
"Todo el mundo dijo que les gustaba, pero no tanto como para hacerla en ese momento. Supongo que fue mi primer roce con ese tipo de mentalidad del mundo del cine: una enorme sonrisa y un ¡Oh, claro que vamos a hacerlo! Pero mientras tú sigues, poco a poco va dejando de ser una realidad" Tim Burton.

10 años después...
Tras una década en la que Burton dejaría atrás su tortuosa relación con Disney, convirtiéndose en un cineasta de éxito, fue el agente del director el que se pondría en contacto con Disney para tratar de encontrar en los archivos de los estudios aquél proyecto en el que su cliente no había podido dejar de pensar en todo ese tiempo.
Aquella llamada telefónica, y el reencuentro con los materiales "perdidos" en las oficinas de Disney, fue la culpable de que Tim Burton volviera a la casa que lo vio nacer como artista. Así que David Hoberman, Michael Eisner y Jeffrey Katzenberg, responsables de producción de la compañía en 1991, presentaron razones para apoyar el proyecto: 400 millones que había generado el film Batman (1989) dirigida por Tim Burton, para respaldar la arriesgada apuesta que supondría Pesadilla Antes de Navidad.
Una película de Tim Burton... sin Tim Burton
En ese momento el director Tim Burton estaba demasiado ocupado, pues se había comprometido con Warner para Batman Returns (1992) y tuvo que dejar de lado su proyecto Pesadilla Antes de Navidad, que quedó en manos de un antiguo compañero de sus años en Disney: Henry Selick. Pero no sin antes dejar preparado, una década atrás, todos los materiales. Y es que Burton había desarrollado el proyecto hasta dejarlo prácticamente definido.
El primer borrador entregado por el escritor provocó disensiones entre él y Burton, desechando el mismo por no adecuarse a lo que él entendía que debía ser el filme, y convenciéndolo al mismo tiempo de que debía ser una película musical con canciones intercaladas en la historia. Así que podríamos decir que Tim Burton no fue el director de Pesadilla Antes de Navidad, pero si estuvo muy presente en su producción hasta que el proyecto estuviera tal y como él quería.
Es aquí donde entra el juego un nombre clave para la película: Danny Elfman, compositor de todas las bandas sonoras que acompañan las películas de Tim Burton, a excepción de Ed Wood (1994). Esta fue la más estrecha colaboración que se haya planteado jamás entre el director y el músico, y es que juntos fueron desarrollando las canciones que después escucharíamos en la película de una forma habitual, hasta el punto de cantarlas cuando vemos la película (no voy a decir que sí soy).
Llegó el momento, y es que con una producción que comenzó en julio de 1991 y se prolongaría algo más de dos años, y gracias a un equipo de 120 personas que llegaron a ocupar 20 platós de rodaje, tenemos hoy en día una película de ese calibre, y es que yo la describo en una sola palabra: sublime.
Stop-Motion
Para Pesadilla Antes de Navidad, el equipo de Tim Burton utilizó la antigua técnica del stop-motion, una técnica tan antigua como el propio cine, que consiste en conseguir el movimiento de objetos estáticos capturando fotografías. En general, se denomina animaciones de stop-motion a las que no entran en categoría de dibujo animado, que no fueron dibujadas ni pintadas, sino que fueron creadas tomando imágenes de la realidad.

Con un presupuesto de menos de 18 millones de dólares, tan sólo una fracción del coste normal de una película de animación, Pesadilla Antes de Navidad, se convirtió en el mejor largometraje animado stop-motion del momento.
En una etapa de la producción hubo 14 animadores trabajando de forma simultánea en 9 de las 20 secciones del proyecto. Esto dio como fruto una media de 70 segundos de película acabada por semana. Con un total de 230 escenarios y más de 200 figuras stop-motion. El protagonista, Jack, disponía de 180 cabezas reemplazables con expresiones faciales diferentes, con lo que se logró un amplio rango de expresión, y eso sólo si hablamos de él.

Tras tres años de arduo trabajo y de producción, Pesadilla Antes de Navidad se estrenó el 22 de octubre de 1993, recibió críticas muy favorables y alcanzó en taquilla la suma bruta de
73 millones de dólares, todo un récord para largometrajes de stop-motion.
HALLOWEEN TOWN, ¿Sus habitantes están muertos?
Si pensabais que la película Pesadilla Antes de Navidad era perturbadora y tenebrosa espera a leer las teorías conspiratorias que siempre han habido por internet detrás de la muerte de sus personajes. ¡Te dejarán helado!
Y es que la ciudad de Halloween existe en paralelo a la ciudad de la Navidad, entonces podríamos estar hablando del mundo de los muertos, ¿No crees? Así que a continuación te voy a dejar las muertes de algunos de sus personajes y sus teorías más locas y turbias.

Jack Skellington:
Ardiendo vivo. ¿Recuerdas cómo empieza la película? Jack es un espantapájaros y su cuerpo sale envuelto en fuego, ardiendo, lo suficientemente rápido pero no quema por completo su cuerpo. Cuando el cuerpo humano se quema todo lo que quedan son huesos, todo lo demás desaparece, y Jack consta sólo de huesos sin carne.

Sally:
Desmembramiento. La asesinaron y posteriormente la desmembraron, su cuerpo lo explica todo. Es una muñeca de trapo hecha a partir de pedazos de cuerpo de diferentes mujeres.

Dr. Finkelstein:
Experimento. Tiene la cabeza abierta por la zona del cerebro, posiblemente hicieran experimentos con él, investigaran con él, y algo saliera mal hasta el punto de morir.

Alcalde:
Cuello roto. El alcalde tenía trastorno bipolar, de ahí sus dos caras que lo representan. Su cuello está literalmente roto y puede girarlo 180 grados. Para cambiar de humor no tiene suficiente con fruncir el ceño o hacer una mueca, como el resto de habitantes de Halloween Town, sino que gira el cuello para mostrar su otra cara.

Lock, Shock y Barrel:
Murieron en la noche de brujas, de ahí sus disfraces. Lock, por congelación, a juzgar por el color azulado de sus labios y su cara pálida. Shock, por falta de respiración, sus labios están pálidos y morados. Y Barrel por ahogamiento, pues su labios son verdes y tiene como algas en su cabello.

Oogie Boogie:
Desollado y posteriormente enterrado. Su cuerpo está cosido por partes y tiene insectos en sus entrañas.

Zero:
Electrocutado. Su nariz parece una bombilla y se ilumina porque por su cuerpo es atravesado por una carga eléctrica y, a la vez, está como formado por humo.
UNA JOYA CINEMATOGRÁFICA
Tal es Pesadilla Antes de Navidad que tiene desde figuras, hasta Funkos, pasando por un calendario de adviento, ropa, juegos de mesa, y hasta videojuegos bajo su nombre.
Nunca sabremos si fue su banda sonora, el carisma de sus personajes, la imaginación y el poder imaginar un mundo en el que la Navidad y Halloween conformen una localidad. Desconozco si es la originalidad de la historia, el amor por Tim Burton (mi director de cine favorito) o el amor por Jack (presente aquí una adoradora del personaje). Todo el trabajo detrás que hasta mereció la nominación del Oscar a Mejores Efectos Visuales. O quizás sea que juntar lo terrorífico con lo bonito en una misma película suene demasiado bien. Pero el resultado siempre es el mismo: ni un octubre, noviembre o diciembre sin Pesadilla Antes de Navidad.

Y para terminar, si sois tan fans de Tim Burton, como lo soy yo, no olvidéis visitar Tim Burton, El Laberinto que tiene lugar en el Espacio Ibercaja Delicias, de Madrid.



Comentarios